Es quiza una de las palabras más utilizadas en nuestras conversaciones diarias y hemos escuchado por todos lados que es el mal del siglo 21, pero te has parado a pensar por un momento ¿que significa el estrés?.

Por un lado debemos entender que no es un término nuevo. Ya en el siglo 19 se empezó a utilizar el término “stress” para asociar el ritmo de vida de los hombres de negocios en Londres con la angina de pecho y luego ya en el siglo 20 empezó a tener un significado que aplicaba para todos los animales, como una respuesta de escape o de lucha para poder adaptarnos a situaciones de emergencia, hasta que hoy en día lo entendemos como una situación ya sea aguda o crónica, de origen físico, mental, emocional o social, que es interpretada para el individuo como una amenaza y que moviliza al organismo a reaccionar por medio del sistema nervioso, endocrino e inmunológico para buscar adaptarse y resolverse, y además sabemos que es una respuesta bastante similar en todos los mamíferos incluyendo el ser humano. En esta respuesta el organismo busca aumentar la disponibilidad de todos los elementos necesarios desde el lugar donde se almacenan hasta los tejidos que deben responder a esa situación de malestar, además de disminuir todas las funciones que consumen energía y que no sean necesarias en el momento.

Y todo esto que significa. Pues lo que significa es que ante una situación de estrés el cuerpo va a liberar una serie de mediadores hormonales (adrenalina, cortisol, glucagón, entre otros) y nerviosos (noradrenalina, serotonina, entre otros) que hacen que el corazón se acelere, suba la tensión, la respiración se agite para que la sangre vaya a los músculos, que aumente la disponibilidad de glucosa y energía para poder hacer una respuesta de “lucha o huida” ante el elemento agresor, a la vez que se suprime las funciones digestivas, urinarias y metabólicas que no son necesarias en ese momento. Una vez pasa esa situación, el cuerpo vuelve a reorganizar todos sus procesos

Hasta aquí todo es normal. Como podrán imaginarlo el mamífero promedio se enfrenta principalmente a situaciones de estrés físico. Ya algunos primates y mamíferos superiores tienen también agentes estresantes sociales y emocionales, y en el caso del ser humano (si bien también tenemos situaciones de estrés físico) nuestra principal carga estresante en mental, emocional y social. Incluso los seres humanos tenemos una categoría de estrés adquirida con la evolución y es el estrés psicológico, el cual tenemos gracias a nuestra capacidad de anticipación, con la cual podemos imaginarnos o preocuparnos por posibles situaciones amenzantes en nuestro futuro. El asunto es que así esas situaciones no existan en el momento, en nuestro organismo se genera la misma respuesta biológica

Y el problema es cuando la situación estresante (ya sea que esté manifestada en el momento o que la estemos anticipando) se mantiene durante mucho tiempo, ya que ese estado de activación constante de todas estos mediadores termina siendo nociva para la salud, impidiéndole al cuerpo retomar el estado de funcionamiento normal de todos sus procesos y aumentando el riesgo para desarrollar diferentes enfermedades

Por eso el tratamiento debe estar encaminado en controlar la respuesta biológica más que en evitar el estrés, y esto se puede lograr de varias maneras:

– A nivel físico es importante cuidar nuestros hábitos alimenticios, ya que el exceso de azucares refinados, carbohidratos y grasas saturadas pueden hacer mucho más difícil para el cuerpo retomar un adecuado funcionamiento

– También es importante hacer ejercicio cardiovascular, al menos 30 minutos diarios por lo menos 5 veces a la semana

– Hay que procurar consumir frutas y verduras en abundancia, ya que ellas contienen los antioxidantes necesarios para apoyar el funcionamiento óptimo del cuerpo

– Es muy importante el apoyo social, ya que esto nos puede ayudar a ver con mayor claridad las opciones de salida a los problemas

– También es importante sacar un espacio del día para realizar actividades que contribuyan a la tranquilidad mental y emocional como la meditación, oración, yoga, mindfulness, al igual que realizar actividades artísticas (baile, pintura, tocar un instrumento, cantar) que nos distraigan de los problemas cotidianos

– Enfócate en ocuparte de los problemas que estén a tu alcance solucionar y estos sólo los puedes solucionar en el presente. Entre más enfocado estés en el ahora menos estrés por anticipación vas a tener

En Holomedical Center te ofrecemos diferentes opciones de manejo para ayudarte a controlar la respuesta de tu organismo ante las diferentes situaciones estresantes. Contamos con tratamientos como la biorresonancia, la acupuntura, la sueroterapia y las esencias florales entre otras, que pueden ayudarte a mejorar tu calidad de vida